Desde que tuvimos claro que nuestro siguiente objetivo era realizar un viaje de largo recorrido y sin billete de vuelta, la siguiente pregunta fue; ¿Cómo hacerlo?
Con el tiempo, hemos descubierto muchos blogs de viajeros, un gran número de gente que ronda por el mundo haciendo viajes increíbles. Las posibilidades son infinitas, desde mochileros a ciclistas, en furgoneta, caravana o camión, en moto o a pie… luego están las versiones más enrevesadas de camiones de bomberos, bicis de bambú o coches antiguos que podrían ser piezas de museo. Nosotros después de darle algunas vueltas decidimos que para esta primera gran ruta optaríamos por una FURGONETA CAMPER.

En nuestro bagaje viajero, habíamos hecho viajes de mochileros por Europa, otros con coche y tienda de campaña, sobre todo escapadas cerca de casa. Y ya habíamos probado el mundo furgonetero, hace un tiempo hicimos un viaje en una furgoneta alquilada a la costa sur de Francia. Fueron un par de semanas, no demasiado tiempo, pero el suficiente para descubrir que aquello nos gustaba. Incluso con aquella furgo, que tuvo más de una avería y nos dio más de una sorpresa, la experiencia nos pareció de lo más adictiva. La libertad de parar a dormir donde y cuando quieras, disfrutar de amaneceres “privados”, estar en los lugares antes de que empiece el día, aprovecharse de ser los primeros en llegar o los últimos en marchar, beneficiándonos así de la intimidad de los lugares. Además, el hecho de llevar la casa encima hace que el coste del viaje se abarate bastante, el ahorro en alojamiento y restaurantes es uno de los factores importantes que nos ayudó a decidirnos.

Con nosotros viaja Olivia, la pequeña cachorra de dos años y medio, se adapta a todo tipo de viajes y aventuras. Para nosotros no es problema viajar con nuestra mascota, está muy bien educada, se amolda a todo tipo de situaciones y se lleva bien con perros, niños y mayores, además ¡es la más divertida!. Aún así, para evitar los problemas que podríamos encontrar al utilizar transporte público o al buscar alojamiento, decidimos viajar en una furgoneta camperizada.
Una vez decidido nuestro medio de transporte, llega el momento de encontrar el vehículo perfecto que cumpla con nuestras necesidades. Después de investigar en las páginas de anuncios de segunda mano durante meses, de ver miles de anuncios, desesperarnos y casi precipitarnos en algún caso, finalmente y de casualidad, como suceden las mejores cosas, encontramos el modelo que se ajustaba a nuestra furgo. En nuestro caso apareció en Vitoria (País Vasco), justo en mitad de unas vacaciones en coche por el norte de España. Ella es una Volkswagen LT 28 del año 82.

Las razones por las que nos decidimos fueron varias, pero sobre todo su habitabilidad y amplitud del interior. Nuestra furgo tiene la altura suficiente para poder estar de pie dentro, dispone de las comodidades básicas, como son la cocina, frigorífico y calefacción, alimentado todo con butano. Además, dispone de baño con ducha para el exterior y un váter químico, confiamos en que sea lo suficiente para la vida nómada.
A continuación hablamos sobre los pasos, criterios y trucos que seguimos para encontrar a nuestra Chabuela.

• PRESUPUESTO

Cuando empezamos a evaluar el mercado de segunda mano (un modelo nuevo o km 0 ni nos lo planteamos), nos dimos cuenta de que en el mundo de las furgonetas camper, los precios suelen estar bastante por las nubes, para que luego hablen de la burbuja inmobiliaria. En el mundo camper encuentras vehículos de 20 o 30 años a precio de un coche nuevo. Esto se ve claramente en las Volkswagen California, la furgoneta camperizada por excelencia, es fácil encontrar este tipo de vehículos con más de 20 años a precios desorbitados.
El presupuesto, obviamente, será uno de los principales factores limitantes en nuestro proceso de búsqueda. Pero debemos compensarlo con la paciencia, ya que buscando durante más tiempo y con la idea clara de qué buscamos, tendremos más posibilidades de encontrar nuestro camper ideal.

• TAMAÑO.

Si hablamos de camper, el concepto es muy amplio, podemos considerar desde un monovolumen, hasta grandes furgones. A la hora de decantarnos por un tipo u otro, dependerá de las necesidades que tengamos. Del número de personas o animales que viajarán, no será lo mismo una familia con niños que una pareja con un gato. En nuestro caso, la experiencia previa que teníamos fue con una VW California de techo elevable. La principal incomodidad que encontramos fue no poder estar en pie en el interior del habitáculo y andar siempre medio agachados, a no ser que el techo estuviera levantado. Esto no nos pareció cómodo, tener el techo elevado revela que hay alguien dentro de la furgo en ese momento, además de las limitaciones que pudiera tener al aparcar en ciudad. Por eso en nuestra búsqueda nos centramos en vehículos con techo alto, por que como nuestro viaje será largo y seguro que tenemos que pasar largos ratos dentro de la furgo, eso hará las estancias más agradable. Los vehículos con techo rígido alto, suelen ser más caros, pero en nuestro caso era un requisito indispensable.
Uno de los puntos negativos de una furgo grande es el aparcamiento, ya que está limitada a algunos parkings, por la altura. En algún pueblo pequeño ya hemos tenido alguna apretura con calles especialmente estrechas, pero nada que no se pueda solucionar aparcando lejos y paseando.

• PRESTACIONES

Este tipo de vehículos los podemos encontrar con múltiples extras. Para nosotros lo imprescindible es: la cocina y un baño. La calefacción también es uno de los aspectos que nos interesaba, porque nuestro viaje comienza en invierno y será algo que necesitaremos en los primeros meses.
En el momento de elegir, también nos pareció mejor buscar una furgo con la instalación de gas, frente a las instalaciones solo eléctricas, que funcionen con batería. Como hemos dicho, en nuestro caso la cocina, el frigorífico y la calefacción funcionan a butano. El butano es una opción que está en todo el mundo, es barato y seguro. Tendremos el problema de las conexiones de las bombonas, que según el país es diferente, pero esperamos solucionarlo sobre la marcha.
Además, nosotros hemos instalado una placa solar y un inversor, para poder disponer de cierta autonomía y asegurarnos de que no nos quedamos sin batería en caso de estar parados varios días en un mismo lugar. Con el inversor tenemos la posibilidad de usar y cargar los ordenadores, cámaras y tablets.
Estos son los pasos y las exigencias que nosotros diseñamos para elegir nuestra FURGO PERFECTA. Siguiendo estos planteamientos y basándonos en nuestra experiencia, hemos encontrado el vehículo que mejor se ciñe a nuestras necesidades.

Hasta ahora en los viajes y escapadas cortas que hemos hecho, pocas cosas hemos echado de menos, veremos a lo largo de los meses que más le podemos pedir.

Y tú, ¿Por qué viajas en furgo? ¿Cómo encontraste el camper perfecto? ¿Qué más cosas buscas en una furgo a la hora de viajar? ¿Nos lo cuentas?